Sabadaba
Era un sábado de salida con los cuates de mi hermano y todo transcurría chingon, puros cuates platicando y echando desmadre hasta que alguien dijo y por que no le hablamos a Mariana.
Mariana, con su cuerpo de dibujo de la afamada revista el milchistes pero cara de “vete a la verga” es decir una camarona, era amiga de uno de los cuates de mi hermano.
Pasamos por ella y obviamente todos estaban de perros, a mi la vieja me valía verga así que seguí cotorreando como si ella no estuviera. Todos tomábamos micheladas de litro y la noche se iba prolongando entre una y otra ronda. Después de un rato y presenciar una pelea afuera del antro/bar entre una vieja que estaba hasta el culo de peda y su presunto novio/esposo/amante, decidimos irnos de ese lugar al departamento del único cuate que tenia departamento en nuestro rancho.
Pasamos a la vinatería por alcohol y como soy el menor de todos ellos mi voto a favor de comprar tequila fue omitido.
Ese día Mariana lucia un pantalón a la cadera que acentuaba la redondez de sus nalgas y la firmeza de sus piernas torneadas, su pecho altivo se veía exquisito, si no fuera por su cara….
Llegamos al departamento con nuestra dotación de alcohol y siguió el desmadre chido, pusimos música y todos platicábamos. Se termino la coca cola y el dueño del carro y del depa tuvo que ir acompañado de otro amigo. Nos quedamos mi hermano dos cuates y Mariana.
Por azares del destino yo quede a su lado y ella empezó a rozarme el brazo, alguien apago la luz y ella comenzó a besarme, prendieron la luz y ella se separo.
Pusieron música para bailar y mi hermano la saco a bailar, ella bailo un rato con el y después me saco a mi. Empezamos a bailar en medio de la sala, ella contoneaba sus caderas al ritmo de la cadencia de la música para deleite de los espectadores.
Comencé a acercarla más a mi cuerpo y sintiera el volumen de mi miembro puesto a punto por el roce de su pecho. Puse la mano sobre su espalda y baje poco a poco hasta rozar sus nalgas y acerque su cadera a la mía. Todo esto frente a nuestro reducido publico. Con la mano que quedaba libre tome su cuello y gire su cara hacia la mía para plantarle un beso.
Empezó el faje y poco a poco subía de tono, todo esto frente a nuestro publico. Mi mano bajaba por su cuello hasta topar su pecho que cubría con la extensión de mis dedos encontrando su erecto pezón, mientras mi otra mano seguía acariciando sus nalgas que ahora se movían hacia delante al ritmo de la música.
Poco a poco nos fuimos tomando camino hacia el otro cuarto que descubrí casi vació, solo una alfombra desentonaba con el color amarillo común de todos los edificios de infonavit. Cerramos la puerta tras nosotros y para el público termino la actuación visual, ahora solo le limitarían a imaginar lo que pasaba detrás de la puerta a partir de los variados sonidos que de ahí provenían.
Nos tiramos sobre la alfombra a continuar lo que habíamos empezado, mis manos acariciaban su pecho por encima de la ropa mientras mi lengua probaba el sabor de la suya. Baje una mano hacia sus nalgas y abrí un poco sus piernas para que me sintiera.
Desabroche su pantalón y descubrí una tanga exquisita color negro, acaricie sus piernas y baje un poco para rozarlas con mis labios subí mas y pase mi lengua por su vientre tope con su blusa y tuve que retirarla, roce su pecho y llegue a su cuello, de ahí a su boca mientras mi mano se deslizaba hacia su sexo que descubrí húmedo acerque mi mano a su boca para que chupara mis dedos y baje nuevamente la mano a su sexo que ahora acariciaba sin nada que lo cubriera, moví mi mano es suaves movimientos circulares para después meter suavemente un dedo en su sexo ahora demasiado húmedo. Retire su brassiere y su pecho lucia unos pezones erectos que saboree en mi boca. Saque un condón que por suerte cargaba conmigo cuando salía en mi rancho, me lo coloque sin dejar de chupar su pecho.
Abrí un poco sus piernas para que me recibiera y pude observar su cara cuando lo hacia. Mientras acariciaba su pecho movía mi cadera en movimientos circulares, sus gemidos subían de nivel y nuestro público que ahora se limitaba a escuchar podía adivinar lo que sucedía. La gire un poco para que me recibiera por atrás y así poder tomar su pecho y acariciar su sexo al mismo tiempo, lo que provoco pequeños gritos ahogados. Subí la fuerza de mis embestidas y la humedad de su sexo aumentaba movía a su cadera al ritmo que la penetraba. Tome su cadera con ambas manos y le di mas fuerte, ella empezó a encorvar su espalda y sus gemidos ahora eran mas fuertes, su respiración acelerada delataba la eminencia de su orgasmo a punto de llegar, continué dando con la misma fuerza y sentía el mió venir. Ella dio un gemido mas fuerte su espalda se arqueo mas y movía su cadera hacia atrás sus manos rasguñaban la alfombra y ante esto acelere la fuerza de mis embestidas y el ritmo, ella grito y eso acelero mi venida. Mis músculos se tensaron y sentí mi espalda arquearse mi miembro se hincho y la venida llego.
