Parte II

•abril 25, 2009 • Dejar un comentario

Llego hasta su mano y continuo hacia su pierna, que apenas rozo por encima, empiezo a formar círculos con mis dedos sobre su piel, me acerco a la parte interna de su pierna y levanto la mano para ir hacia su cuello que acaricio de la misma manera solo que también acerco mi cara al hombro y lo empiezo a besar suavemente. Mi mano empieza su camino hacia su pecho. Bajo suavemente rodeando su pecho, sus pezones empiezan a erectarse, puedo adivinarlo a través de su delgada blusa, mi mano continua su camino hacia el borde de la blusa y con ambas manos la retiro, y puedo ver el bra negro que hace resaltar su ya de por si hermoso pecho. Mi boca es la que se mueve ahora cerca de su pecho, mientras mi mano ahora esta en sus piernas.

Continuo mi camino hacia sus piernas pero ahora con los labios, beso su exquisita piel, tan suave. Se acuesta sobre la alfombra y yo estoy encima de ella besando sus muslos. Ella me retira un poco y me desabrocha la camisa. Vuelvo hacia su pecho, llego a su cuello y por primera vez la beso en la boca. La humedad de su boca me provoca una gran excitación, su lengua se mueve suavemente y sus labios son riquísimos. Continuo besándola mientras con mi mano acaricio su pierna y subo hasta sus ricas nalgas que sin ser muy grandes tienen una buena forma, gran firmeza y la piel muy suave. Ella, con su mano empieza a acariciar mi pecho. Baja su mano para acariciar mi miembro que esta completamente duro. Acerco mi mano hacia su ropa interior y noto que esta un poco húmeda. Al primer roce ella emite un pequeño gemido. Solo la acaricio por fuera y muy despacio, haciendo movimientos circulares. Sigo besándola y me retiro un poco para bajar mi boca un poco arriba de las rodillas, subiendo mis labios un poco mas continuo besándola, sacando ligeramente la lengua, solo para agregar un poco de humedad a la caricia. Llego a donde termina su minifalda y acerco mis labios a su ropa interior. La beso solo por encima y ella emite mas gemidos. Con mi lengua jugueteo en los bordes de su tanga. Subo mi boca hacia su vientre y sigo con los labios hacia su pecho, esta vez desabrocho el bra y libero sus hermosos pechos.

Rodeo con mi boca y rozo ligeramente el pezón, sus pezones son pequeños al igual que sus ojos. Ella me retira un poco y hace que me acueste. Comienza a besarme y me quita el pantalón, dejando ver que mi miembro esta muy hinchado. Pone su mano sobre mis boxers negros y ajustados, y acaricia ligeramente mi miembro. Abre sus piernas y se pone encima de mí.


Comienza a mover la cadera, yo estoy admirado por la redondez y firmeza de su pecho, y por la belleza de su rostro que al recibir placer hace que se vea aun más hermosa. Continúa un poco más y yo empiezo a acariciar su pecho y sus nalgas. Acerco mi mano a su sexo y esta completamente húmedo, hago a un lado su ropa interior y bajo un poco la mía. Puedo sentir su sexo cerca del mió y eso me excita muchísimo. Lo dejo así y ella entiende lo que quiero, así que toma mi miembro entre sus manos y lo acerca al suyo. Comienzo a penetrarla suavemente. Ella empieza a excitarse aun más y lo noto en el movimiento de su cadera.

Sus gemidos suben de tono y eso me prende muy cabron. Sigue moviéndose y su humedad cubre todo mi miembro. Aumenta el ritmo de sus movimientos y la intensidad de los gemidos. Sus pechos se ponen aun más duros. Se muerde ligeramente los labios y cierra un poco los ojos. Su cara demuestra un gran placer. Le digo: “me encantas, estas deliciosa”. Ella suelta un pequeño grito, clava sus uñas en mi pecho y se mueve aun mas fuerte. Su placer me produce una excitación tremenda y siento que estoy apunto. Continua con su movimiento cierra los ojos y aprieta los labios y suelta un ultimo grito, siento como aprieta mi miembro.

…..

Salgo al balcon a tomar un poco de aire, la noche es un poco fresca a comparacion del calor que hizo todo el dia, el sudor aun resbala por mi pecho y mi espalda, la faena ha sido larga.

Ella descansa sobre la cama solo cubierta con una ligera sabana que deja apreciar las curvas de su cuerpo, su pierna torneada escapa de la sabana, el color moreno claro de su piel es exquisito.


Parte I

•abril 25, 2009 • Dejar un comentario

El calor esta cabron, a pesar del aire condicionado, la música esta a todo volumen y no cede para poder conversar. La había visto un par de veces por que ella era amiga de los amigos con los que me quedaba esas vacaciones, sin embargo pocas veces había cruzado palabra con ella. Después de un par de tequilas la conversación fluía


La minifalda dejaba ver unas piernas torneadas a base de ejercicio y ese color de piel que tanto me gusta. Muy lindas piernas rematando en unos tobillos delgados. La blusa un poco escotada dejaba apreciar la redondez de su pecho, grande si exagerar del tamaño justo, ese que cabe en la mano.

Su sencillez a pesar de ser tan hermosa, fue uno de los ingredientes que hicieron sentirme completamente atraído hacia ella, por supuesto no deje que lo notara. La plática estaba orientada hacia la época en que conocí a mis amigos y las rivalidades que surgieron entre nosotros antes de poder llevarnos chido. Empezó la música para bailar y mis amigos me miraron, sabiendo que siempre saco a bailar a alguien, saque a otra amiga de ellos, mientras ella me observaba. Terminada la pieza la saque a ella, por supuesto acepto.

La música era movida pero permitía que bailáramos un poco pegados. Con mi mano en su espalda la sujete y la acerque solo lo suficiente. Seguimos bailando como avanzaba la noche. Aumentando lo roces de piel pero dentro de los limites de lo permitido.

La noche termina, todos salimos y nos ponemos de acuerdo para irnos, ella vive cerca de donde viven mis amigos así que vamos en el mismo carro, en la parte de atrás, ella empieza a acariciar mi mano que se encuentra encima de mi pierna, yo volteo hacia ella y esbozo una sonrisa un tanto chueca.

Llegamos al destino que son unos departamentos, mis amigos se encaminan hacia su departamento y yo la acompaño al suyo, que comparte con una prima, que en ese momento no se encuentra. Llegamos al segundo piso y ella saca la llave, esta parada frente a la puerta intentando abrir, yo me recargo en la pared y la observo, veo sus piernas, la escasez de sus cintura, la altivez de su pecho, la hermosura de su rostro. Por fin abre y me invita a pasar, entro a la sala, ella va a la cocina y trae consigo 2 cervezas. Nos sentamos en la alfombra y empezamos a platicar, de entre otras cosas, del porque no habíamos platicado tan chido antes. Con mi mano húmeda por la cerveza acaricio ligeramente su pierna y ella no dice nada.

Volteo hacia ella buscando sus ojos, me acerco a su cara y desvió mi boca hacia su oído para susurrarle “me encantas”… ella sonríe. Sus ojos tienen un brillo especial. Pongo mi mano sobre su hombro y empiezo a bajarla un poco a lo largo de su brazo.

Un campamento cualquiera…

•diciembre 7, 2008 • Dejar un comentario

Tengo su pecho en mi boca y pienso que sus pezones son un poco grandes para un pecho pequeño como el de ella. Su piel de bronce es iluminada por la luz de la luna y algunas estrellas que se reflejan en el intento de laguna artificial.

Pero así no comenzó esta historia.

Campamento con los cuates a la laguna artificial pintaba bien de no ser por que la proporción de hombres-mujeres era adversa, tres parejas, cinco hombres y solo una mujer soltera.

Obviamente mi grupo era el de los solteros, todos mayores que yo como son todas las salidas con los cuates de mi hermano.

Llegando al lugar, después de dotarnos de mucho alcohol y carne para pasar la noche, nos pusimos a armar las tiendas de campaña y acomodar las bolsas de dormir. Jalamos unos troncos y algunos de nosotros fuimos a buscar leña para la fogata.

Formamos un círculo alrededor de la fogata, empezamos a asar la carne, calentar tortillas y frijoles. El alcohol empezó a circular, para mi suerte era tequila, cada quien tomo su lugar y Cecilia se sentó a mi lado.

Empezaron los chistes, cada quien contaba uno y como era un circulo amplio pues entre que nos tocaba el turno Cecilia y yo platicábamos. Así siguió la noche entre risas y platicas. En un momento notamos que cada quien platicaba por su lado, oímos el ruido de agua y le dije que fuéramos a explorar.

Llegando al lugar me pregunto mi edad, ella sabia que yo era mas chico que ella, a lo que respondí: “la edad es solo un numero, no te dice que tan madura es una persona”. Seguimos platicando y caminamos rumbo a la laguna artificial.

Estando ahí descubrimos un pequeño balcón que tenia una buena vista a la laguna. Ella quedo de espaldas a la laguna y yo frente a ella, seguíamos platicando y yo me acerque a ella, ella estiro su cabeza al lado contrario, repetí el movimiento al lado opuesto y ella hizo lo mismo; reí y le dije “solo estoy comprobando que tanto puedes estirar tu cuello”. Volví a acercarme, un poco menos que antes y ella acerco sus labios a los míos y me planto el beso que pretendía robarle.

Comencé a besarla despacio acariciando su espalda subiendo una mano para acariciar su cuello y otra bajando para llegar a la espalda baja y rozando sus nalgas que se veían bastante bien.

Baje mi mano completamente para acariciar la redondez de su trasero y con ambas manos la cargue para quedara sentada sobre el barandal del balcón. La besé con más intensidad y ella jalaba mi cuerpo hacia el suyo, abrí un poco sus piernas y acerque mi cadera a la suya para que sintiera lo hinchado de mi miembro. Al primer contacto ella hizo su cabeza hacia atrás y yo empecé a realizar movimientos suaves mientras continuaba besándola y mis manos acariciaban sus nalgas. Baje mis labios por su cuello y empecé, con una mano, a levantar su blusa para descubrir un brassiere con seguro al frente bastante chido que cubría un pecho pequeño. Desabroche el bra.

Bajo mis labios por el cuello hasta poner su pecho en mi boca y pienso que sus pezones son un poco grandes para un pecho pequeño como el de ella. Su piel de bronce es iluminada por la luz de la luna y algunas estrellas que se reflejan en el intento de laguna artificial.

Sus pezones se erectan al roce y humedad de mi lengua…

Con una mano desabotono su pantalón y noto su ropa interior negra, bajo un poco mas el pantalón y siento la piel de su trasero, me dirijo de su pecho rumbo a su vientre y bajo un poco mas el pantalón.

Continúo con mis besos alrededor de su ropa interior y empiezo a mover mi lengua por encima de la delgada tela que cubre su sexo, que se nota un poco húmedo.

Separo la delgada tela y empiezo a mover mi lengua muy despacio sobre el punto donde se unen y cierran sus labios, al mismo tiempo con una mano acaricio su pecho y con la otra la sostengo del trasero. Rodeo con mis labios el punto que estoy atacando con movimientos suaves y empiezo a succionar delicadamente. Alterno entre las succiones y el masaje de mi lengua. Ella empieza a jadear y su respiración se acelera y con sus manos acaricia mi cabeza que por ese tiempo lucia pelo largo. Con mi lengua separo sus labios y el movimiento ahora es de arriba-abajo, que luego cambio a dar formar pequeños círculos alrededor del punto que he estado atacando. Su piel se enchina y sus uñas se clavan en mi espalda, continuo con mis movimientos y ahora succiono, ella jadea y empieza a mover la cadera de atrás hacia delante, sigo con el movimiento acelerándolo un poco y las succiones son ahora un poco mas fuertes, ella acelera sus movimientos y sus gemidos son mas fuertes, acelero un poco mas y ella rasguña mi espalda con mas intensidad, se oye un pequeño grito ahogado e intenta separarme de su sexo, ahora mis movimientos son suaves.

Levanto la cara y me mira directo a los ojos y dibuja una sonrisa en su rostro.

Sabadaba

•octubre 31, 2008 • Dejar un comentario

Era un sábado de salida con los cuates de mi hermano y todo transcurría chingon, puros cuates platicando y echando desmadre hasta que alguien dijo y por que no le hablamos a Mariana.

Mariana, con su cuerpo de dibujo de la afamada revista el milchistes pero cara de “vete a la verga” es decir una camarona, era amiga de uno de los cuates de mi hermano.

Pasamos por ella y obviamente todos estaban de perros, a mi la vieja me valía verga así que seguí cotorreando como si ella no estuviera. Todos tomábamos micheladas de litro y la noche se iba prolongando entre una y otra ronda. Después de un rato y presenciar una pelea afuera del antro/bar entre una vieja que estaba hasta el culo de peda y su presunto novio/esposo/amante, decidimos irnos de ese lugar al departamento del único cuate que tenia departamento en nuestro rancho.

Pasamos a la vinatería por alcohol y como soy el menor de todos ellos mi voto a favor de comprar tequila fue omitido.

Ese día Mariana lucia un pantalón a la cadera que acentuaba la redondez de sus nalgas y la firmeza de sus piernas torneadas, su pecho altivo se veía exquisito, si no fuera por su cara….

Llegamos al departamento con nuestra dotación de alcohol y siguió el desmadre chido, pusimos música y todos platicábamos. Se termino la coca cola y el dueño del carro y del depa tuvo que ir acompañado de otro amigo. Nos quedamos mi hermano dos cuates y Mariana.

Por azares del destino yo quede a su lado y ella empezó a rozarme el brazo, alguien apago la luz y ella comenzó a besarme, prendieron la luz y ella se separo.

Pusieron música para bailar y mi hermano la saco a bailar, ella bailo un rato con el y después me saco a mi. Empezamos a bailar en medio de la sala, ella contoneaba sus caderas al ritmo de la cadencia de la música para deleite de los espectadores.

Comencé a acercarla más a mi cuerpo y sintiera el volumen de mi miembro puesto a punto por el roce de su pecho. Puse la mano sobre su espalda y baje poco a poco hasta rozar sus nalgas y acerque su cadera a la mía. Todo esto frente a nuestro reducido publico. Con la mano que quedaba libre tome su cuello y gire su cara hacia la mía para plantarle un beso.

Empezó el faje y poco a poco subía de tono, todo esto frente a nuestro publico. Mi mano bajaba por su cuello hasta topar su pecho que cubría con la extensión de mis dedos encontrando su erecto pezón, mientras mi otra mano seguía acariciando sus nalgas que ahora se movían hacia delante al ritmo de la música.

Poco a poco nos fuimos tomando camino hacia el otro cuarto que descubrí casi vació, solo una alfombra desentonaba con el color amarillo común de todos los edificios de infonavit. Cerramos la puerta tras nosotros y para el público termino la actuación visual, ahora solo le limitarían a imaginar lo que pasaba detrás de la puerta a partir de los variados sonidos que de ahí provenían.

Nos tiramos sobre la alfombra a continuar lo que habíamos empezado, mis manos acariciaban su pecho por encima de la ropa mientras mi lengua probaba el sabor de la suya. Baje una mano hacia sus nalgas y abrí un poco sus piernas para que me sintiera.

Desabroche su pantalón y descubrí una tanga exquisita color negro, acaricie sus piernas y baje un poco para rozarlas con mis labios subí mas y pase mi lengua por su vientre tope con su blusa y tuve que retirarla, roce su pecho y llegue a su cuello, de ahí a su boca mientras mi mano se deslizaba hacia su sexo que descubrí húmedo acerque mi mano a su boca para que chupara mis dedos y baje nuevamente la mano a su sexo que ahora acariciaba sin nada que lo cubriera, moví mi mano es suaves movimientos circulares para después meter suavemente un dedo en su sexo ahora demasiado húmedo. Retire su brassiere y su pecho lucia unos pezones erectos que saboree en mi boca. Saque un condón que por suerte cargaba conmigo cuando salía en mi rancho, me lo coloque sin dejar de chupar su pecho.

Abrí un poco sus piernas para que me recibiera y pude observar su cara cuando lo hacia. Mientras acariciaba su pecho movía mi cadera en movimientos circulares, sus gemidos subían de nivel y nuestro público que ahora se limitaba a escuchar podía adivinar lo que sucedía. La gire un poco para que me recibiera por atrás y así poder tomar su pecho y acariciar su sexo al mismo tiempo, lo que provoco pequeños gritos ahogados. Subí la fuerza de mis embestidas y la humedad de su sexo aumentaba movía a su cadera al ritmo que la penetraba. Tome su cadera con ambas manos y le di mas fuerte, ella empezó a encorvar su espalda y sus gemidos ahora eran mas fuertes, su respiración acelerada delataba la eminencia de su orgasmo a punto de llegar, continué dando con la misma fuerza y sentía el mió venir. Ella dio un gemido mas fuerte su espalda se arqueo mas y movía su cadera hacia atrás sus manos rasguñaban la alfombra y ante esto acelere la fuerza de mis embestidas y el ritmo, ella grito y eso acelero mi venida. Mis músculos se tensaron y sentí mi espalda arquearse mi miembro se hincho y la venida llego.

Soy nuevo en esto…

•octubre 12, 2008 • Dejar un comentario

Antes que nada quisiera decir que soy nuevo en esto, intentare en la medida de mis posibilidades actualizarlo constantemente. Habra posts que tengan continuación y otros (la mayoria) que son solo ideas aisaldas.

Sé que los lectores seran pocos, pero mi necesidad de atencion es tambien poca. Tomo este medio como un ejercicio para sacar las tonterias que me quedo guardadas por que son demasiado personales, estupidas o carentes de sentido.

 
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